¿Los ácidos grasos son importantes para el crecimiento de los niños?

¿Los ácidos grasos son importantes para el crecimiento de los niños?

Ácidos grasos: su importancia en el crecimiento de tus hijos

Las grasas son una importante fuente de energía para las personas desde los 0 hasta los 18 años (Adolescents & National Heart and Blood Institute, 2011). Por eso, su consumo es importante, pues estas contienen los ácidos grasos esenciales que no son sintetizados por el organismo.

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Pero, ¿qué son los ácidos grasos esenciales?


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¡No te preocupes! Aquí te vamos a contar lo que debes saber sobre estos y por qué es importante que los incluyas en la alimentación de tu familia. ¡Comencemos!

¿Qué son los ácidos grasos esenciales?

Los ácidos grasos esenciales son biomoléculas formadas por cadenas poliinsaturadas, es decir, estas cadenas poseen varios enlaces entre las principales moléculas que las conforman. Son importantes en la dieta, puesto que su ausencia se ha relacionado con problemas cognitivos a largo plazo (Huffman et al., 2011)⁠.

Ahora bien, de acuerdo con los enlaces de las cadenas, los ácidos grasos esenciales se pueden agrupar Omega 3 u Omega 6 (Huffman et al., 2011)⁠.

¿Cuáles son los ácidos grasos más importantes para el desarrollo de los niños?

Vamos a ver dos ácidos grasos esenciales que son fundamentales para el correcto desarrollo de tus hijos: el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA). Estos ácidos hacen parte de los Omega 3 y tienen funciones específicas en el cuerpo.

Por una parte, el DHA puede ayudar a la formación del cerebro y la retina de los niños desde los 0 a los 24 meses, pues hacen parte del soporte de las células que permiten la visión y la comunicación entre neuronas (Bazan, 1989).

Además, podría tener un efecto en reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas a largo plazo (FAO, 2008)⁠⁠.

Por otra parte, cuando se combina el DHA con el EPA, ayuda a mejorar la salud del sistema cardiovascular y la función inmunológica, pues actúan como mensajeros entre las células del sistema inmune. Esto evita estados inflamatorios y puede contribuir a mejorar la respuesta ante alergias (Gil-Campos & Dalmau Serra, 2010).

¿En qué alimentos los puedes encontrar?

La gestación y los primeros años de vida son las etapas más importantes para el consumo de ácidos grasos. De hecho, estos pueden ser transmitidos en la leche materna.

Pero una vez tus hijos están más grandes, la principal fuente de DHA y EPA son los pescados grasos (atún, salmón, aceites de pescado), los huevos y mariscos (National Institutes of Health, 2018).

También se pueden consumir alimentos que contengan formas precursoras de estos ácidos grasos. Por ejemplo:

  • Ácido alfa-linolénico (ALA). Siendo parte de los Omega 3, puedes encontrarlo en las semillas de linaza, soja y sus respectivos aceites (National Institutes of Health, 2018).
  • Ácido alfa-linoleico (AL). Pertenece a los Omega 6, lo puedes encontrar en aceites de semilla como el maíz o el girasol, las nueces, los cereales y los huevos (Fernández, 2020).

Debes tener en cuenta que estas opciones alternas requieren la disponibilidad de otros nutrientes como hierro, zinc, vitamina B6 y vitamina E, para convertirlos en DHA y EPA (Huffman et al., 2011)⁠.

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Como ves, los ácidos grasos esenciales son elementos importantes en la dieta de los niños en crecimiento. E incluir alimentos que los contengan es más sencillo de lo que puede parecer.

No olvides visitar periódicamente a tu nutricionista para asegurar el correcto desarrollo de tus niños.

BIBLIOGRAFÍA.

– Adolescents, E. P. on I. G. for C. H. and R. R. in C. and, & National Heart and Blood Institute, L. (2011). Expert panel on integrated guidelines for cardiovascular health and risk reduction in children and adolescents: summary report. Pediatrics, 128 Suppl (Suppl 5), S213–S256. https://doi.org/10.1542/peds.2009-2107C

– Bazan, N. G. (1989). The metabolism of omega-3 polyunsaturated fatty acids in the eye: the possible role of docosahexaenoic acid and docosanoids in retinal physiology and ocular pathology. Progress in Clinical and Biological Research, 312, 95–112.

– FAO. (2008). Grasas y ácidos grasos en nutrición humana Consulta de expertos. Granada: FAO. Recuperado de: http://www.fao.org/3/i1953s/i1953s.pdf

– Fernández, S. (29 de abril de 2020). Este es el aceite (y no es de oliva) que tu cuerpo necesita para vivir. Alimente. El Confidencial. Recuperado de El Confidencial

– Gil-Campos, M., & Dalmau Serra, J. (2010). Importance of docosahexaenoic acid (DHA): Functions and recommendations for its ingestion in infants. Anales de Pediatria, 73(3). https://doi.org/10.1016/j.anpedi.2010.03.019

– Huffman, S. L., Harika, R. K., Eilander, A., & Osendarp, S. J. M. (2011). Essential fats: how do they affect growth and development of infants and young children in developing countries? A literature review. Maternal & Child Nutrition, 7 Suppl 3(Suppl 3), 44–65. https://doi.org/10.1111/j.1740-8709.2011.00356.x

– National Institutes of Health. (21 de noviembre de 2018). Ácidos grasos Omega-3. Recuperado de: ods.od.nih.gov